Haiki
  • El eneatipo nueve, la pereza (de sí mismo)

      Muchas veces se presenta al nueve como una persona holgazana y perezosa; lo cual, no es demasiado atinado. En palabras de Claudio Naranjo, el nueve tiene pereza, pero “pereza de sí mismo”. No se escucha y pasa su vida confluyendo con los demás. Si te apetece conocer mejor a este eneatipo ubicado en la parte más alta del símbolo del eneagrama, ¡este post te gustará!

    Leer más...
  • El eneatipo ocho, la lujuria.

    Hay un eneatipo que no está ni el pasado ni el futuro; se maneja a la perfección en el presente. Eso que, en principio, podría parecer algo maravilloso, también tiene sus problemas. Como casi todo en la vida, cuando se lleva al extremo, no funciona. Y el problema es que los temidos ochos viven en un “aquí y ahora” continuo sin tener demasiado presente a los demás; es decir, satisfacen sus deseos por encima de todo y todos.  Si quieres saber más sobre ellos, ¡este post te va a gustar!

    Leer más...
  • El eneatipo seis, el miedo.

    Todos tenemos miedo. Bueno, algunos ochos quizás no. Y algunos cuatro sexuales también parecen que se saltan esta emoción, pero, en el fondo, también la sienten. Los demás eneatipos, en mayor o menor medida, sienten el miedo. Pero hay un eneatipo que tiene pasión por el miedo: el seis.  Si quieres saber más sobre este eneatipo y aclarar dudas sobre sus patrones de conducta, infancia y mucho más, estás en el sitio correcto. Vamos a ello.

    Leer más...
  • El eneatipo cuatro, la envidia.

    ¿Quién es el eneatipo que más sufre de todo el eneagrama? El cuatro. ¿Y qué gana con tanto dolor y lamentación? Mucho más de lo que pudiera parecer. Si no te lo crees, ven con nosotros y te lo contamos.  Eso sí, si estás esperando leer un texto de color de rosa sobre el cuatro, en el que te contemos que son unos artistas y que siempre tienen un corazón maravilloso, no estás en el sitio adecuado. Aquí, nuevamente, vamos a intentar poner luz  para desvelar la sombra del cuatro.  Vamos al lío.

    Leer más...
  • El eneatipo tres, la vanidad

    Hoy toca darnos una vuelta por el eneatipo tres. Si alguien está esperando que le contemos que son los triunfadores o que son unos maravillosos trabajadores porque siempre buscan la excelencia, está en el sitio incorrecto. Desde aquí, nos centraremos en la sombra de este eneatipo (y la de todos) y veremos cómo su aparente éxito no es más que un castillo de naipes.  Son vanidad en estado puro  y explicaremos los mecanismos que usan para vivir su vida viviendo la vida de otros.  Si te apetece saber más de estos mecanismos neuróticos, ¡vente con nosotros!

    Leer más...
  • El eneatipo dos, el orgullo.

    Claudio Naranjo comentaba que, muchas veces, el eneatipo 2 es el que más dificultad tiene para avanzar en esto del crecimiento personal. ¿La razón? De alguna forma, tiene un orgullo tan grande que “es quien se cree encontrar más cerca de Dios”. Y desde esta omnipotenicia es complicado asumir que son simples mortales y que, como todos, su aparente grandeza no es otra cosa que un particular estado de neurosis.  Aquí no vamos a hablar de que el dos es el ayudador y todos son, casi casi, la Madre Teresa. Esta es una visión que vende  mucho, pero que nos aleja de lo que es un dos en realidad.  Si quieres saber más de lo que, realmente, es un enatipo dos, ¡te lo contamos en este post!

    Leer más...
  • El eneatipo uno, el perfeccionista.

    Los unos son el eneatipo del eneagrama más exigente y perfeccionista. Son personas de apariencia educada y correcta. Si ves que antepones el deber al placer y que, cada cierto tiempo, te ves inundado por una energía iracunda desmedida ¡puede ser que tú también seas uno de ellos! Si también te suena el querer tener siempre razón y ser un poquito prepotente y testarudo, quizás este post sea especialmente útil para ti. Eso sí, si hay que poner a alguien al mando de una causa justa, este es sin duda un eneatipo perfecto para ello. ¿Nos acompañas?

    Leer más...
  • #MiniEntrevista CON GONZALO MORÁN.

    Hace muchos años que descubrimos a Gonzalo Morán en su estupendo blog de Pobre niño pijo –todo un referente para quienes nos interesa el mundo del eneagrama–. Así que, como podéis imaginar, es para nosotros un honor que Gonzalo se haya animado a contestar a nuestras preguntas y compartir, a corazón abierto, parte de su camino en nuestro blog del Haiki.

    Leer más...

Back to Top