Haiki
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Enamorados del personaje.

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Una de las sensaciones más incómodas cuando se comienza a trabajar con el eneagrama es saber, si cuando nos radiografiamos, lo que vemos pertenece al ego a la esencia.

A su vez, vemos que mucha gente va conociendo el eneagrama; pero, aún así, hay ciertas partes de la forma de ser de su ego a las que tiene demasiado cariño. Es como si hubiera una especie de enamoramiento del personaje. Si ves que te interesan estos temas, estás en el lugar adecuado.

1 Sobreidentificación del eneatipo del eneagrama.

Normalmente,  se quiere tener una visión clara del eneatipo y saber cuál somos. Ubicarnos cuanto antes y a otro cosa. Es un impulso normal, pero no muy recomendable. Es más práctico tener paciencia y saber que acertar con el eneatipo con el que nos identificamos realmente, no es tan sencillo. De hecho, será el propio ego (ver post) quien se encargará de crear en nuestra cabeza tanta confusión como haga falta. El ego nos ha traído hasta aquí y no quiere dejar de comandar la nave. De hecho, cuando se producen cambios demasiado bruscos en este apego al yo pequeño, también puede tener su peligro. Conviene ir poco a poco en la dirección del yo grande o yo más real.

Aun así, si con este trabajo de auto-obersavicón de la mano del eneagrama, llegamos a ver el personaje que nos acompaña y nos identificamos con un eneatipo, este momento puede ser muy potente. Por un lado, puede haber una sensación de vacío grande que nos lleve a preguntarnos ¿Quién somos en verdad?. Y, en paralelo, puede haber otra sensación de paz; de, al fin, entendernos mejor. La combinación de ambas es más habitual de lo que pueda parecer.

2 Camino del decrecimiento del personaje

Desde ahí, comienza el trabajo personal. No hemos hecho más que ponernos en la línea de salida. Ahora, toca afrontar el camino de evolución. Bajar el volumen a nuestra parte egoica es una tarea laboriosa. Hacer decrecer al personaje no es sencillo y conviene tener claros los pasos a dar.

Desde el eneagrama, ponemos el foco en la relación de integración de cada eneatipo con los otros dos con los que se relaciona. Si te identificas, por ejemplo, con cinco, tendrás que poner el foco en lo que te sienta bien del siete y del ocho.

Podemos trabajar profundizando en los subtipos. Muchas veces, es un trabajo estupendo localizar el subtipo que tenemos más bajo y poner el foco en él.

Y, por qué no, podemos profundizar desde la perspectiva de la virtud de cada eneatipo (cuanto más tarde lleguemos a este opción mejor).

Pero, en nuestra opinión, este viaje es mucho más eficiente si va acompañado de otras herramientas; puede ser un proceso terapéutico clásico (ver aquí), puede ser a través del movimiento consciente o el cuerpo. Puede ser desde las constelaciones familiares o trabajos más de corte sistémico. Lo importante es ir bien acompañado en el camino. Solos también podemos avanzar; pero, suele ser más peligroso y lento el proceso.

“Puedes despertarte cada día con este propósito: aprovechar cada momento para evolucionar y, al mismo tiempo, para ayudar en la evolución de los demás; aprovechar cada oportunidad para ser una persona mejor; para vivir a través de la alegría, del amor y de la conciencia; que el transcurrir del día sea camino, y no pérdida de tiempo y distracción. Ese es el principal propósito, es para lo que estamos aquí, para crecer y dar buenos frutos.”

Claudio Naranjo

Presentación MINICURSO de ENEAGRAMA de la PERSONALIDAD

Acceder al MINICURSO de eneagrama

3 pasos pequeños.

En cualquier caso, lo importante es conseguir dejar de estar enamorados del personaje. Mucha gente da sus primeros pasitos en este mundo del eneagrama; pero, en el fondo, no quiere dejar de hacer las cosas bien -perfectas- (uno), tener todo bajo control (tres) o confiar en el mundo (seis). Quieren seguir en territorio seguro. Es lícito y totalmente entendible. Cambiar produce vértigo y nos lleva por caminos inciertos. Desde este miedo, seguimos amando la parte más egoica de nosotros: el personaje que se identifica con cada eneatipo.

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Pantallazo de uno de los muchos comentarios que vemos en la red. Como se ve la gente piensa que más allá del propio eneatipo no hay nada y, por lo tato, surge un apego excesivo al ego.

En este sentido, siempre animamos a dar pasos pequeños.

Si alguien se ha identificado, por ejemplo, con un cinco conservación (cueva), le será de suma utilidad esforzarse en compartir un poquito de sí mismo con alguna persona de confianza. Algo que para otro eneatipo es sencillo, para ellos es un gran reto.

Si hablamos de un siete social, será perfecto que se calle, que no hable, que no se haga el listillo y se esfuerce en escuchar desde el corazón. Si, ademas, es capaz de bajarse un peldaño de su pedestal de niño bueno casi santo, mejor que mejor.

Y si traemos a primer plano un aparentemente generoso dos social, le será de suma utilidad, quedarse quieto. No hacer nada por nadie. Estar una tiempo sin salvar la vida de los otros. Parar en seco. Él o ella consigo misma@, viendo qué necesita de verdad y, cuando lo vea, pidiéndolo con humildad. Sólo esto ya será un paso de gigante para nuestros orgullosos sociales.

Sin embargo, como decimos, vemos demasiada gente -también con mucho trabajo personal- que en realidad, no quiere cerrar su etapa amorosa con el personaje. Quieren estirar lo más posible este peligroso idilio. Está bien así, pero, esto son cuatro días, y dos ya han pasado. Vale la pena romper con el personaje y apostar por el camino lento y complejo de DESenamorarnos del personaje.

Eso sí, de nosotros depende seguir en lo de siempre o apostar por sacar lo mejor  que llevamos dentro. ¿Tú qué eliges?

Autores del post:
Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó (Haiki)

https://youtu.be/9Ig_KhreTVk

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