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Los SUBTIPOS del eneatipo 9 / La pereza de sí mismos (Social, sexual, conservación).

Nuestros perezosos de sí mismos tienen la habilidad de, a pesar de ser normalmente muy grandores, pasar desapercibidos.

Esta manera de olvidarse de sí y perderse en el otro o en los otros, tiene tres variantes en función del instinto. Aunque el contranúmero es el social, tampoco es que sea exactamente un subtipo contrapasional.

Entramos en detalle en este post. ¿Nos acompañas?

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Todo sobre El eneatipo nueve, la pereza de sí mismo (ver aquí)

Los subtipos del nueve, como ocurre en sus vecinos los ochos, no se diferencian tanto entre sí como en otros eneatipos. Podríamos decir que aquí no nos encontramos el contranúmero de manera clara. Generalmente, se habla del nueve social como contrapasión por eso de ser más activo que el resto y además tener ciertas ganas de aparecer en el mundo.

A su vez, el nueve sexual y el conservación tienen la pasión por no ser vistos muy desarrollada. De hecho, esta tendencia pasar desapercibidos es algo que tienen entrenado desde la misma infancia. Estos dos nueves, sin dejar de ser bonachones como los sociales, son más tímidos y suaves. La bondad andante será el nueve social. Un corazón con patas que de tan presente que tienen el amor compasivo o maternal se pasa de frenada y se pierde en el otro. El nueve conservación es más concreto, mientras que los otros dos nueves son más soñadores. Los sexuales normalmente suelen ser presa de la ensoñación del amor romántico. Tanto el nueve social como el nueve sexual son personas excesivamente generosas, mientras que el nueve conservación va más a su bola. De hecho, es el único subtipo del nueve que se permite, en un momento dado, entrar en el conflicto.

Con todo ello, el nueve, más allá del subtipo, está muy desconectado de su necesidad. Claudio Naranjo contaba que si los tres subtipos están ante un vaso de agua el nueve social pensará que habrá alguien que lo necesita y lo irá ofreciendo al grupo si pararse a ver si lo necesita él; el sexual dará por hecho que no lo necesita nadie ¿Qué es eso de tener sed?!! y el conservación, aunque note algo de sed, pensará que todavía puede aguantar más tiempo sin beber, así que dejará el traguito para más adelante.

Mientras tanto, lo más probable que aparezca un ocho y se lo beba.

El Nueve Social: Pertenencia

El nueve social trasforma la pasión de la pereza en la pasión por la pertenencia. Necesita sentirse parte de algo más grande y, por ello, se convierte en el más bonachón de los bonachones.

A diferencia de sus compañeros de subtipos al nueve social se le ve un poquito. Se le ven en las ganas de ser útil y de participar. De hecho, de partida, por momentos podría recordar a un eneatipo siete social.

Valora la amistad y suele tener una presencia en lo social desde la participación. 

En palabras del psicoterapeuta Jordi Pons: «Pueden sentir que si no forman parte de un grupo les falta su identidad. Se funden con el grupo, con las metas, ideales del grupo y tomar esta misión del grupo y entonces su identidad pasa a ser este propósito o misión del grupo. Para ellos es muy importante estar «a buenas» con los integrantes del grupo. Les cuesta decir no o confrontar con alguien del grupo. Su peor pesadilla es que le den la espalda en el grupo.»

Con ello, no tomará las riendas de un grupo, pero intentará aportar con sus intervenciones.

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El Dalai Dama es un buen ejemplo de 9 social

Eso sí, a pasar de su esfuerzo, su tendencia a no ser visto, le hará estar en una frustración constante.

Le pasa un poco como al tres conservación que quiere ser visto, pero sin que se le note que hace esfuerzos para ello. Nuestros nueve sociales, igualmente, quieren pertenecer, pero se empañan en no ser vistos. Si en el grupo hay conflicto, su tendencia será a la evitación.

Aun con todo, el nueve social tenderá a la prudencia y discreción y hará lo que sea porque el grupo esté cohesionado. Así, muchas veces, la tendencia habitual del nueve a la confluencia, se ve directamente en el grupo. Es como si pudiera hacer cualquier cosa para que el grupo esté bien (olvidándose, nuevamente, de él mismo). Necesita sentirse parte de algo, por ello la palabra clave para ellos es la participación o pertenencia. Han de ser uno más, aunque sea el último mono. Si es parte de la tribu para el nueve conserva será suficiente.

Cuando sale de su neurosis, curiosamente, puede pasar de no ser visto en el grupo a convertirse en un buen jefe. Un jefe con un mando generoso que sí ve al otro y pone mucho cuidado en su mandato.

**Esta descripción son tan sólo ideas básicas. Si quieres acceder al texto completo (mucho más extenso) y al vídeo, puede hacerlo en nuestro curso sobre los SUBTIPOS del eneagrama puedes profundizar mucho más (ver aquí).

El Nueve Sexual: Fusión

Tienen un problema claro de límites con su pareja.  Transmutan su pasión innata por la pereza de sí mismo, por la pasión por la simbiosis. Es una adicción en la fusión con el otro. Aunque es tentador usar la palabra unión para el eneatipo nueve sexual, sería más preciso usar otras de corte más neurótico como simbiosis o fusión.

Como veíamos con el amor de algunos cuatros, tienen tendencia al amor romántico, con todo lo que ello implica de imposibilidad real de amar.  Los nueve sexuales pueden tener un punto emotivo mayor que sus compañeros de tríada.

Es como si ellos desaparecieran. En vez de hablar en primera persona pasarán a hablar siempre en plural. El “nosotros” es su nueva identidad y pensarán siempre lo que es mejor para su pareja, y ellos quedarán en último lugar. Así se hacen invisibles para sí mismos y se ponen al servicio.

Todo este movimiento anti-narcisista, del que tanto pueden aprender los sietes o treses, a ellos les termina sentando fatal. Cuando se lleva al extremo el altruismo o ser excesivamente bueno, tampoco funciona. 

Al final, viven en la confusión y en la identificación con el otro. Un otro que también puede ser objeto de proyecciones.  

Son leales y celosos.

Con todo ello, pierde autonomía y conciencia de lo que es, realmente, importante para él.

Es como si ya de adultos, como le ocurre al nueve social con el grupo, siguieran buscando la fusión que tuvieron con mamá durante el primer año de su vida.  El tema del contacto-retirada no lo tiene bien pillado; por ello, será estupendo que vayan practicando, en la medida de sus posibilidades, con pequeños distanciamientos de su pareja.

En realidad, se produce una renuncia del instinto sexual propio, en favor del de sus pareja.

Como vemos en el enatipo nueve el subtipo sexual lleva al extremo su incapacidad de sostenerse sobre sus propios pies y, en consecuencia, el otro pasa a ser todo para él.

Este subtipo tiene gula por comida, pero lo hace con cierta discreción. Se atiborran pero lo hacen en un rincón sin que les vea nadie. Aún así, no renuncia a la narcotización propia del nueve. Usan al otro para desaparecer y entrar en simbiosis. Necesitan la fusión con alguien para consumar sus eternas ansias de confluencia. Es una contradepencia muy loca. Hacen pensar a su pareja o persona cercana que ellos son imprescindibles pues sus cuidados son evidentes. Detrás de ello, está la necesidad neurótica de que el otro les necesite –aunque sea como «esclavos» o depositarios de mucha basura emocional-.

**Esta descripción son tan sólo ideas básicas. Si quieres acceder al texto completo (mucho más extenso) y al vídeo, puede hacerlo en nuestro curso sobre los SUBTIPOS del eneagrama puedes profundizar mucho más (ver aquí).

La abnegada Marge Simpson es un buen ejemplo de eneatipo nueve. Probablemente sexual.

(A nivel físico, no cuadra nada. Encajaría más con un carácter oral)

El Nueve conservación: Apetito

Tiene pasión por la comida y pone en ella todas sus esperanzas de satisfacción.  Transforma la pasión por la pereza por la pasión por el apetito. Con sus voraces ganas de comer tapan su desconexión con la emoción de la ira o el deseo.  Suelen ser gente con problemas de obesidad y les puede gustar beber más de la cuenta. Pueden ser, en secreto, alcohólicos.

Es quien lleva más al extremo el tema de la invisibilización y son capaces de desaparecer de este mundo. 

Estar con la gente les saca de su zona de confort; así que, prefieren evitarla. Son muy tímidos y vergonzosos y, si pueden, se escaparán de cualquier aglomeración. 

Aun con todo, sí tendrán presente a su seres cercanos, familia y amigos, pero el resto del planeta les puede sobrar.

En cualquier caso, a diferencia del ocho conservación, que era fiero a más o no poder, el nueve conservación es un bonachón. Una persona que se percibe como noble e inofensiva. Mientras tanto se relame en su narcotización y se revuelca en su «hacer robotizado«. Su vida es triste, gris y decadente. 

**Esta descripción son tan sólo ideas básicas. Si quieres acceder al texto completo (mucho más extenso) y al vídeo, puede hacerlo en nuestro curso sobre los SUBTIPOS del eneagrama puedes profundizar mucho más (ver aquí).

Todo sobre El eneatipo nueve, la pereza de sí mismo (ver aquí)

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