10 ideas para AMAR de verdad.

Aprender a AMAR con mayúsculas requiere dedicación, esfuerzo y constancia.

Esto aplica para la pareja; pero también para cualquier otro ámbito del amor.

Pensar que con querer amar ya es suficiente, es una de las grandes mentiras que nos podemos contar.

10 ideas para el buen AMOR

1 La empatía de la sana escucha.

Aunque parece que, hoy en día, hablamos mucho, normalmente ni decimos lo que de verdad nos pasa, ni nos ponemos en disposición de escuchar. De hecho, en muchas parejas o relaciones sexo-afectivas la empatía brilla por su ausencia.

La comunicación en el amor de pareja y de relaciones cercanas tiene un margen de mejora muy grande. Contarnos lo que nos gusta o no, es un ejercicio de sinceridad que suele costar mucho.

Si no nos conocemos de verdad, no podremos comunicarnos con naturalidad (y viceversa). Mostrarnos con lo que hay es el gran reto.

«Algunas personas no hacen el esfuerzo de profundizar en sí mismas y nunca llegan a conocerse. Utilizan a los demás para no encontrarse a solas con su propio vacío. Y la vida es el aprendizaje de la soledad. El mejor modo de conocerse a sí mismo es aprender a conocer a los demás. Y viceversa. Eso pretende la terapia de grupo. Lo paradójico de cualquier amor es que la conciencia del yo aumenta la ansiedad, pero cuando el yo se une a otra persona, ambos se libran de la ansiedad, pero también pierden la lucidez»
Irvin D. Yalom.

 

2 El autoconocimiento como paso previo al autoamor.

En general, somos más celosos de lo que nos gustaría. La libertad real y la confianza no están presentes. Todo va bien, mientras las cosas sean a nuestra manera. Nos aferramos demasiado a nuestra idea preconcebida de cómo queremos que sean las cosas en la relación.

La mejor manera de mejorar el amor, es crecer como personas.  Si queremos estar listos para una buena relación de pareja, la mejor inversión es trabajar en uno mismo. Y si es a la luz del eneagrama, mejor que mejor.

A más yo falso, menos nosotros verdadero. !!Es una regla que no falla!!

«El camino del amor no puede ser considerado separadamente del camino del autoconocimiento, y que la educación afectiva debe pasar por la comprensión de esa parte oscura de nosotros mismos que solemos preferir no reconocer, y que obstaculiza la expresión de nuestro potencial amoroso”.
Claudio Naranjo

 

3 Primero estar en paz, luego darnos al otro.

Dependemos demasiado de la aprobación del otro. Nuestro mundo amoroso suele estar a expensas de que el otro nos de su bendición. El personaje que creamos en la infancia suele tener la misma sed egoica de reconocimiento.

En demasiadas ocasiones, nos hacemos las víctimas por unas migajas de atención.

Es necesaria una cierta paz interna y elevar el nivel de consciencia para estar disponible para el otro. El nivel de disponibilidad puede variar; pero, lo importante es saber en qué punto nos encontramos y mostrarlo con decisión. Desde ahí, la relación puede fluir. 

“La calidad de nuestra vida depende de las semillas que sembremos en nuestra conciencia.”
Thich Nhat Hanh

 

4 Sin generosidad no hay amor

Mucha gente sigue en pareja por apego y/o por miedo. Está bien que nos contemos verdad y veamos si lo que hoy hay es lo que, realmente, necesitamos o necesita la relación. La lealtad es un valor muy bonito, pero que, también, mal entendida, puede jugar malas pasadas.

Por encima de todo está la entrega y la generosidad. Si no están presentes, el egoismo, la necesidad de posesión y el narcisismo campará a sus anchas.

«Hemos de aprender a distinguir el Amor genuino del alma, que tiene de por sí una naturaleza afirmativa, irradiante, luminosa, liberadora, de lo que es el amor vivido a través de la personalidad, que tiene una naturaleza posesiva, acumulativa, de querer retener, de querer asegurarse a través de la posesión.»
Antonio Blay

 

5 El miedo como antítesis del amor.

Se usan mil excusas para seguir juntos cuando el amor real ha expirado hace tiempo. El dinero o los niños suelen ser las más habituales. También, por desgracia, el miedo al qué dirán.

Nada peor que no responsabilizarnos de que hay. El aquí y ahora no tiene tanto que ver con lo que ocurre, sino cómo la pareja se toma lo que acontece.

Si el miedo a estar sólo es demasiado angustioso, no podremos saber el nivel de amor o dependencia que tenemos en la relación.

«Es cierto que los seres humanos no podemos vivir sin contactos, sin amores, sin personas significativas; somos mamíferos. Pero sabernos amados no significa necesariamente una pareja, puede ser un amigo u otras personas. Cuando las cosas van bien en la pareja es muy bonito, pero hoy en día la vida es más gaseosa, también se generan espacios para el encuentro con uno mismo o para abrir otras puertas relacionales u otras modalidades de amor. Creo que podemos estar muy bien en pareja, y muy bien solos, y que la vida nos regala tramos en que estamos en pareja, tramos en que estamos solteros. Siempre digo que lo peor para un mamífero es la inseguridad: la inseguridad de que no hay nadie ahí, el desamor. Por eso conviene tener universos de relaciones ricos, que no sean solo la pareja, y dedicar la energía a hacer crecer el espacio interno para ser compañero o compañera».
Joan Garriga

 

6 Adiós amor romántico, hola amor comprometido.

Es importante transmitir la idea de que podemos ser felices sin pareja. No existen las medias naranjas y el amor romántico es un cáncer a exterminar. Los príncipes azules han de morir cuanto antes.

Si no nos amamos mínimamente a nosotr@s mism@s, difícilmente el amor de pareja será sano. Tiene que haber un auto-amor inicial. A partir de aquí, lo que venga estará bien pues no habrá expectativas infundadas.

Más allá de la excitación inicial, toca vernos en nuestras neurosis y aceptarlas tal cual. Cuanto más queramos cambiar al otro, más posibilidades de fracaso tendremos. Si no amamos la zona sombría de nuestra pareja, el amor es un fuego de artificio. Es importante que el amor compasivo nos fluya hacía el otro sin demasiado esfuerzo.

Aceptar que, quizás, el amor no será para siempre es otro buen punto de partida. Lo que dure estará genial y nunca habrá relaciones ni matrimonios fracasados. Son etapas que vamos cumpliendo.

«Te quiero por ti mismo / Te quiero por ti mismo… bueno, a pesar de ti mismo»
Joan Garriga

 

7 Cuestión de acuerdos

Confiar es hacerlo al cien por cien y puede haber tantos acuerdos de pareja como tipos de pareja y personas. Lo que para unos es una rotura de confianza para otros está bien así. No hay reglas fijas.

En este punto es importante que cada uno exprese lo que entiende por lealtad y compromiso. Lo que que espera del otro e ir a lo concreto para que no haya malos entendidos.

Resulta clave concretar qué es lo NO negociable para cada quien. Quizás para una parte sea la exclusividad; pero, para la otra no. Cuanto antes se pongan las cartas sobre la mesa mejor. 

Es bueno que haya espacios individuales, espacios de pareja, espacios de familia. Si todo es UNO  la cosa se complica.

El control es enemigo del amor verdadero. El amor real no acepta dependencias o relaciones de poder. Si las hay, es otra cosa.

“La mayoría de parejas están compuestas por dos niños asustados y traumados que esperan mutuamente que el otro les sane sus heridas”.
Krishnananda

 

8 Equilibrio entre el dar y recibir

Conviene que haya equilibrio entre cotidianidad, confianza y deseo. Si no está todo el pack la relación puede cojear. Necesitamos una visión holística del amor para que sea lo más rico posible. La sexualidad y/o sensualidad de cada pareja es un mundo y toca tener las cosas claras para que la pareja no se resienta por su ausencia.

Es importante dar y recibir. Si alguien siempre da, genera una deuda inconsciente que jamás se podrá saldar. El amor incondicional no es la entrega sin medida. Los límites son sanos y han de estar claros. Si no hay límites, hay exceso de miedo.

En el amor de pareja o de familia debe haber complicidad y risas. Si nos ponemos demasiado intelectuales y nos tomamos muy en serio, estamos perdidos. Esto no significa negar la realidad si es dura. Llorar y reír son dos caras de la misma moneda y las dos han de poder expresarse con ligereza.

Es importante tener en cuenta Los órdenes del amor (ver aquí).

Conviene recordar que aceptar al otro, NO es permitir todo. Normalmente, viene bien, ver cuáles son las condiciones en cada tipo de amor. Lo del amor incondicional suena muy bien; pero, puede traer más sufrimiento que otra cosa (normalmente para la mujer).

«La felicidad en una relación depende de la medida en que se da y se toma. Cuanto mayor sea el intercambio… más profunda es la felicidad»
Bert Hellinger

 

9 Claridad en las prioridades

Ser conscientes de nuestros patrones e ideas locas en el amor, nos librará de que  se junten el hambre con las ganas de comer.

Ser rotund@ en  las prioridades de cada un@ no es sencillo. Expresarlas con claridad tampoco. Aun así, vale la pena hacer el esfuerzo.

Es importante tener claridad en qué relación o sistema familiar es más importante para cada uno. Mucha gente se sigue metiendo con su pareja en la cama acompañada del papá o mamá que se tragó en la infancia.

«El Amor no es ciego, es visionario, y en la Educación humanamente responsable, es su fundamento»
Humberto Maturana

 

10 Luz en los roles

Darnos opción a renovar nuestra relación es clave. Los años hacen mella y la rutina es una gran depredadora del deseo.

No tener expectativas distorsionadas. No hacer bailes de roles. Mucha gente busca un papá o una mamá en la pareja y no entiende que es un equipo de igual a igual.

Vernos en el aquí y ahora, con todo lo que hay es un ejercicio de humildad y transparencia más que necesario.

«Dar lo que el otro necesita, que no siempre es lo que quiere. No dar lo que el otro debe resolver por sí mismo. No creer que podemos darle lo que el otro necesita descubrir. Aunque esto implique críticas o reproches. Por eso, cuando el otro, en consulta nos pregunta: ¿Qué hago? ¿Cómo resuelvo? ¿Qué decisión tomo? ¿Cómo me libero de…? Se está ubicando en un rol de hijo, esperando alguien que le resuelva, como un padre o madre. En los vínculos familiares también se ven desórdenes en la ayuda: un hijo o hija que quiere salvar a un padre, rescatarlo, pasar por una determinada prueba o desafío para evitarles el dolor a sus padres; o al revés: una madre que quiere resolverle todos problemas a sus hijos, incluso cuando ellos tienen los recursos para resolverlos. En lugar de ayudarlos a despertar sus potenciales, obturan su desarrollo. Lo que no hemos recibido no seremos capaces de dar, y muchas veces no dar es la mejor forma de ayudar.»
Bert Hellinger

Autores: Agnieszka y Lorenzo

Formación de EneagrAMA en el AMOR

Lectura recomendada:

1 Los ENEATIPOS según los TRES AMORES de CLAUDIO NARANJO (ver aquí).

2 Tipos de amor en función de nuestra personalidad. El AMOR en los ENEATIPOS (acceder).

 

También te gustará:

«El encuentro amoroso no es tan casual como parece. El azar no interviene más que en un conjunto muy pequeño de insignificantes, como si los enamorados dijeran: «Aquel /aquella con quien yo me relacione lleva en él /ella algo que dialoga con mi alma. Él/Ella ha puesto sobre su cuerpo unas señales que llegan a lo más profundo de mi ser, porque mi historia se ha vuelto sensible a ellas, así que él /ella habla mejor conmigo que con otros».

Extracto de «EL AMOR QUE NOS CURA»  de Boris Cyrulnik

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Oxitocina neutralizando cortisol / autor desconocido

 

 

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