Haiki
No Comments 211 Views

Las ALAS en los ENEATIPOS ¿Realmente existen?

M´ás que explicar qué son y los matices que tiene cada eneatipo en función de su ala, nos animamos en el siguiente post a reflexionar si tiene sentido hablar de alas dentro del eneagrama.

De hecho, para nosotros lo importante es entender que no hay 9 pasiones dominantes, sino 27. De hecho, por ejemplo, para un seis social, puede ser mucho más importante la pasión del deber que la del propio miedo. Es decir, entender que los 3 subtipos de cada eneatipo hacen un mapa supercompleto que invalida la idea de alas para explicar lo que no cuadra dentro de los nueve egos en función de la personalidad del eneagrama.

¿Nos acompañas?

1 ¿Las ALAS son un invento?

La mayoría de explicaciones del eneagrama hablan de que existen las alas; es decir, más allá del eneatipo que seas, puedes tomar atributos del eneatipo que tengas vecino.

Esta explicación puede tener cierto sentido, siempre y cuando no se entre a explicar los subtipos. Como bien sabemos, cuando profundizamos en los instintos, nos encontramos con 27 formas de ser y es ahí donde podemos ver el EGOtipo o eneatipo con el que nos identificamos.

Pero claro, es mucho más sencillo contar cuatro cosas de cada eneatipo y explicar una par de ideas de los eneatipos que lindan con él y listo.

Esto, en nuestra opinión, hacerlo así no sirve para nada; bueno… mentimos, sí sirve. Sirve para que mucha gente pueda acceder a este maravilloso mundo y, si le encancha, desde ahí, puede seguir profundizando. Vaya… que, en realidad !!sirve para mucho!!

De hecho, si todo el mundo, en un primer momento, llegase a la visión más naranjiana del asunto y viera que hay unos buenos tochos «ontológicos» para leer, que la invitación es a mirarnos desde nuestra zona sombría y que todos estamos en neurosis, la mayoría del personal saldría corriendo. Así que, vamos a darle la vuelta a la tortilla y vamos a romper una extraña lanza por este eneagrama un poco más light.

Dicho esto, las alas tienen un origen temprano en muchas líneas de enseñanza del eneagrama. Como bien dice nuestro amigo Fernando Erdmann: «Dentro de estos primeros grupos experimentales estuvo un grupo de sacerdotes jesuítas que tomaron notas de los talleres que fueron a parar a los archivos de sus seminarios en alemania. Allí es donde Riso (SJ) encuentra estas notas tomadas por otro, las lee y encuentra pronto la gran sabiduría que hay detrás, y muy entusiastamente invierte pronto tiempo en publicar libros acerca de esta nueva sabiduría, por supuesto, con las alas ( ya descartadas por Naranjo ) incluidas. (…) Riso populariza un eneagrama con distorsiones importantes, y no sólo él, sino que otras varias desafortunadas publicaciones en Estados Unidos con distorsiones peores aún. Que esto no importa dirán, que es una pelea de egos, que esto o lo otro. Sin embargo, la profundidad intelectual del trabajo de este notable hombre que es Claudio Naranjo, tiene un sustento mucho mayor y más académico que las interpretaciones que hizo un ex sacerdote ( porque luego se retiró) que se topó con esas notas que hizo suyas atribuyéndose un trabajo que no provenía de él y que contenía errores respecto del original. Con el tiempo, hizo mayores acercamientos al eneagrama de Naranjo, con inciertos y dudosos resultados.»

Ver post completo

Con todo ello, en nuestra opinión, seguir insistiendo en que existen las alas, solo lleva a confusiones. Además, cuando llega el momento épico es con las explicaciones que diferencia por ejemplo un 5 ala 4 o un 4 ala 5.

2 Las ALAS en la enseñanza de Claudio Naranjo

Llegado este punto, alguien podrá preguntar: ¿Claudio Naranjo en Carácter y Neurosis habla de algo parecido a las alas?. La respuesta es NO. Es más, en todo el libro no sale la palabra alas en ningún momento. Lo más parecido que se puede encontrar es alguna explicación tipo esta: «(…) La posición de la envidia en el eneagrama es la de un satélite de la vanidad y un vecino del punto 5, la avaricia, que implica un sentimiento de privación comparable al de la envidia, aunque se supone una actitud diferente frente a la experiencia de la escasez. Mientras que el punto 4 representa una enérgica reclamación al exterior, una intensa demanda de aquello que falta, el punto 5 se caracteriza por una actitud psíquica de abandono de cualquier expectativa con respecto al exterior y, por el contrario, una preocupación por retener la propia energía, dedicación y atención. La conexión con la vanidad es incluso más importante que con la avaricia, porque el punto 4 constituye un miembro de la triada de la esquina derecha del eneagrama, que, en conjunto, gravita alrededor de una preocupación excesiva por la imagen de sí mismo. Mientras que una persona del punto 3 se identifica con la parte de la personalidad que coincide con la imagen idealizada, el individuo del eneatipo IV se identifica con esa parte de la psique que no consigue ajustarse a la imagen idealizada y está siempre procurando lograr lo inalcanzable».

Como podemos ver, esto es una explicación contextual de cómo funciona cierto eneatipo en relación a otros y no una explicación de que, en este caso, el cuatro se pone más cinco o que el cuatro es una persona especial y única que pone su creatividad en favor de conseguir un éxito más propio del enetipo tres.

En cualquier caso si alguien quiere saber más sobre lo que se entiende habitualmente por alas de los eneatipos, puede ver este vídeo de Borja Vilaseca:

3. Teniendo subtipos ¿quién quiere alas?

Mientras tanto, otros expertos en eneagrama como Jordi Pons tienen una visión lejana al concepto de alas: «(…) Según Claudio Naranjo las «alas» son un invento sin fundamento. Las diferencias básicas entre las personas de un mismo eneatipo están determinadas por los subtipos de este eneatipo. Además de los tres subtipos (conservación, social y sexual) también tiene influencia el segundo subtipo al que tiende. Por ejemplo, un eneatipo 3 del subtipo conservación, podría tender a ser eneatipo 3 conservación-social o eneatipo 3 conservación-sexual. Aunque la influencia del segundo subtipo sería mucho menor que la del primero».

Así, nuestra recomendación es pasar a la acción y tomaros el tiempo para entender los subtipos (ver aquí) y olvidaros de conceptos errados que vienen de fuentes del eneagrama diferentes a la original.

Autores del post: Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó (Haiki)

Más sobre el tema en el blog de Jordi Pons, aquí.

LEAVE YOUR COMMENT

Your email address will not be published. Required fields are marked *

RELATED ARTICLES

Back to Top