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MINIENTREVISTA CON PEPÓN JOVER

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Con la entrada de hoy tenemos el placer compartir las reflexiones que nos envía Pepón Jover.  No hace mucho tuvimos ocasión de conocerle en persona y, después, hemos disfrutado de él en otras entrevistas que hemos encontrado en la red (por ejemplo aquí).

Como veréis, más allá del SAT, la Gestalt o el eneagrama, Pepón es una auténtica caja de sorpresas.

Así que ¡pasen y disfruten!

1_ ¿Qué es para ti la auténtica felicidad?

Si me dejo llevar por la sensación de ese estado de conciencia, emerge la imagen de un huerto-jardín… un espacio en el que diferentes tipos de plantas, aromáticas, ornamentales y verduras conviven siguiendo los ciclos de la Naturaleza. En donde hay momentos en los que el otoño inicia el despojo de hojas y ralentiza el crecimiento y la multiplicación fractal de los vástagos. Cuando el invierno llega, la mayoría detiene su crecimiento e incluso corre el riesgo de morir. En primavera se inicia de nuevo el movimiento multiplicador, el esplendor y la abundancia dando sus frutos en verano. Tras el verano, se repite de nuevo el ciclo.

 

Desde hace unos años he tenido la suerte de cuidar y cultivar plantas y otras verduras en la terraza de mi casa. Hay dos plantas que cuido desde entonces y que me fascinan, la menta y la albahaca. La primera es una planta extremadamente fuerte y a la vez sensible. De forma cíclica, algún hongo se apodera de ella y termina con todas sus hojas. En este momento es cuando la podo hasta no dejar nada visible. Un mes más tarde, ha resurgido con fuerza y vuelve a estar exuberante. Me encanta entonces pasar la mano e impregnarme de su refrescante olor. Me fascina este ciclo de vida-muerte-vida, de cómo la aparente muerte trae más vida. Sólo si la podo resurge de nuevo con esta fuerza exuberante.

 

En cuanto a la albahaca, me fascina su abundancia. Ya son varios años que la cultivo desde su semilla diminuta y negra, y he observado todo su ciclo hasta su muerte. Para cuando la planta entera se seca y muere, ha conseguido producir miles de diminutas semillas que se conservan en el interior de unas cavidades que nacen de las flores. Me fascina esta capacidad fractal de multiplicación de vida. De una diminuta semilla obtengo cada vez miles de semillas que pueden darme a su vez millones de nuevas semillas.

La vida da vida siempre que esté acorde con La Vida que rige las vidas.

 

La auténtica felicidad emerge cuando vivimos de acuerdo a los ciclos de nuestra propia naturaleza, que a su vez pertenecen a una Naturaleza superior que nos abraza y sostiene. Para mí, es un estado de conciencia de paz interior, de satisfacción, de sentir que estamos en el momento y el lugar apropiado, haciendo y sintiendo lo que corresponde, ya sea desde la alegría o la tristeza, desde la expansión hacia afuera o el resguardo del mundo. Vivir de acuerdo a nuestra propia naturaleza implica, primero, aprender a estar en contacto con nosotros mismos (cuidándonos de que las múltiples distracciones que nos envuelven no nos alejen demasiado de nosotros mismos y nos confundan), y, segundo, sentir el valor, aún con miedo, de actuar de acuerdo a lo que realmente se hace figura en nuestro interior.

 

A veces hay que podar, otras morir, siempre para volver a renacer. Con el miedo a la poda de todo aquello que ya no nos sirve, perdemos la oportunidad de renacer con más fuerza de nuevo, de descubrir, expandirnos y dar nuevos frutos y semillas que nos generen auténtica felicidad, por actuar en sincronía y coherencia con lo que somos. Igual que la poda previa a primavera.

Como un huerto-jardín, la auténtica felicidad se construye con consciencia, valor y perseverancia a lo largo de la vida, ya que en la medida que decrece el cuidado hacia nosotros, la muerte y sus manifestaciones se apoderan de la vida que hay en nosotros -así como del potencial de abundancia que residen en nuestro corazón y manos-. La auténtica felicidad, si es que puede describirse algo así, es un estado de conciencia de conexión con uno mismo, los demás y la vida que hay alrededor, actuando desde la coherencia entre mente, corazón e instinto, o inteligencia, compasión y voluntad; un fluir con la vida y sus ritmos naturales.

 

2_ ¿Cómo ha sido tu camino de crecimiento personal? ¿Cuáles han sido las herramientas que más te han servido y por qué?

En cuanto a la primera pregunta… diría que lo inicié de muy joven. El detonante principal, el sufrimiento y la claridad de conciencia de buscar las causas del mismo para transformarlo. El sufrimiento ha sido el motor que me ha llevado hasta el punto del camino en el que estoy hoy. Sufrimiento por ser incomprendido, por no comprender, por sentir la soledad, el abandono, por la violencia de este mundo, por recibir un maltrato psicológico inconsciente fruto de la ignorancia de aquellos que me cuidaban y rodeaban.

Ha sido un camino duro, en soledad, con momentos de un sentir desgarrador en los que hubiese preferido no vivir en este mundo e “irme a casa con los míos”. No ha sido un camino de rosas, sin embargo, lo volvería a vivir para estar hoy en el punto en el que me encuentro. Satisfecho del viaje, en paz conmigo y el mundo.

 

En cuanto a las herramientas… son muchas las que me han servido. Empezando por la música. La suerte de re-aprender a tocar el piano con 6 años me llevó pocos años después a componer mis propias piezas. Fundirme con el piano y la música me ha ayudado a sanarme, a expresar lo inefable y equilibrarme en momentos de desesperación, tristeza y sin sentido.

 

La lectura, otro gran aliado empezó a acompañarme en mi adolescencia. Los libros me seguían allí donde iba y yo les seguía allí donde estuviesen, aprendiendo de ellos. He pasado muchas horas entre páginas, subrayando y extrayendo su sabiduría. Me ayudaron a reflexionar, a encontrar respuestas y a ampliar la visión de mí mismo y la vida.

 

Otro aliado, el deporte y la alimentación. Sentir mi cuerpo en forma, mínimamente fuerte, hacía que me sintiese bien conmigo mismo, a la vez que fortalecía mi voluntad. Y mi interés en la alimentación me ayudó también a estar sano, a adentrarme en una ciencia en la que hoy sigo aprendiendo y aplicando, para avanzar hacia un estado de mayor conciencia.

 

También algunas personas que actuaron como “maestros” y me ayudaron en ciertas etapas, nutriéndome y dándome apoyo.

 

Otro recurso muy importante y que me ha acompañado desde bien joven, es seguir el impulso de ir hacia lo trascendente, lo que está más allá de este mundo. De descubrir el misterio de la vida, la razón de ser de mi existencia y de encontrar llaves y puertas que me acerquen a mi mundo de origen. Que me lleven a mi “casa” a ese mundo “conocido” en donde la armonía, la transparencia, el equilibrio, la belleza, el amor, la integridad, la fuerza y el honor, la conexión con lo divino brilla por su presencia.

 

Por último, y más recientemente, descubrir el Mito del Viaje del Héroe, una historia con la que me siento completamente identificado cuando reviso mi trayectoria vital. Una herramienta conceptual desde la que conectarme con la fuerza del arquetipo de héroe, para mantenerme ante las dificultades, seguir caminando en el desierto y sostener la visión del oasis al que sé que llegaré. Conectarme con el héroe interior me ayuda a vivir con mayor coherencia interior, ya que hacerlo requiere de la valentía para tomar las decisiones necesarias que nos devuelven a ella cuando la perdemos.

 

3_ Si nos centramos en el eneagrama, ¿cuál dirías que es su mayor potencial? Te animarías a contarnos en qué eneatipo te sitúas y qué es lo que más te identifica con él.

En cuanto al eneagrama, por la experiencia que llevo, diría que sirve de espejo para verse. El gran problema de hoy en día es que, no nos vemos y, por eso, andamos atolondrados de aquí para allí, viviendo vidas inauténticas que generan más sufrimiento en nosotros y en aquellas personas que nos rodean. Perpetuando el mundo que hemos heredado sin contribuir a transformarlo. El eneagrama es una gran herramienta para detenerse y bajarse de esta cinta de correr en la que este modo de vida occidental nos sube. Corremos miles de kilómetros sin avanzar interiormente de donde estamos, haciendo de aquí para allá.

 

El eneagrama es una herramienta de autoconocimiento de una profundidad que todavía desconozco. Llevo un tiempo sumergido en ella y siempre emergen nuevos elementos. Es como un salón de espejos en donde dependiendo desde donde uno se mire, puede verse aspectos que desde otro ángulo no se veía. Cuando vivimos la experiencia de vernos, es cuando empezamos a transformarnos, y el eneagrama tiene ese gran potencial, el de la transformación de la conciencia.

 

En cuanto al eneatipo con el que me sitúo… por el momento, con el cinco social. Lo que hace que me identifique con él, es mi impulso a buscar “mi mundo” más allá de este en el que me encuentro, lo que Claudio Naranjo llama el Tótem.

 

A vivir más desde el intelecto que desde el cuerpo y las emociones, a vivir una vida de sacrificio por el mundo, una vida de servicio y de entrega por el bien de esta civilización, olvidándome de mis propias necesidades.

Ese pensamiento neurótico de realizar unos ideales que no se encuentran en este mundo, y perderme lo que ocurre mientras busco más allá del más allá.

Me identifico con esta sed de sabiduría, de conocimiento, de comprensión profunda de la vida para poder vivir. Me identifico con esa locura de que para poder vivir necesito comprender primero qué es vivir y la vida.

Me identifico con la habitual retirada del mundo, la del observador que contempla lo que ocurre sin arremangarse en lo que ve. Una actitud de gran observador y analista, pero que se pierde la riqueza de experimentar lo que está observando por evitar el dolor, el sufrimiento y el riesgo que comporta arremangarse.

 

Por suerte, este lado más neurótico se ha ido aflojando y siento que, poco a poco, voy aterrizando, poniendo los pies sobre el suelo, atendiendo a mis necesidades y arremangándome cada vez más en el lodo que empantana estos tiempos de oscuridad. Abriéndome a la vida que hay aquí y sintiendo la confianza de que incluso en este mundo puedo encontrar y construir “mi casa” echando raíces.

 

Más sobre nuestro protagonista en: http://www.heroesdehoy.es/pepon-jover/

Entrevista editada por: Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó (Haiki)

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*Haiki está formado por Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó (también en Stepienybarno).  Ambos desde el 2009, y de manera muy intensa, están al frente de diversos proyectos digitales. Su presencia en la red se sustenta en tres pilares: la arquitectura, la Identidad Digital y nuestra actividad más personal en este blog de Haiki.

*Tanto Agnieszka Stepien como Lorenzo Barnó, han realizado el proceso SAT de Claudio Naranjo y, actualmente, están realizando la formación en terapia Gestalt. A su vez,  tienen segundo nivel de Reiki y son practicantes de artes marciales como Taekwondo, Kung-fu o Tai chi.

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