MI EGO Y YO

Como buen matrimonio de conveniencia, mi ego y yo intentamos tener la fiesta en paz. Aquello del yo, el super yo y el ello del amigo Freud nunca lo terminé de ver muy claro. Me parece demasiada gente viviendo en el mismo espacio; todo un follón. Acertadamente o no, yo me apaño mejor entendiendo la jugada como una cosa de dos, mi yo inventando, es decir, mi ego y mi yo auténtico.

También es cierto que, durante la mayor parte de mi vida la he pasado pensando que yo en realidad era mi ego y si me preguntaban por mi ego, yo pensaba que no existía. ¡!Pobre infeliz!! Así, darme cuenta que quien ha comandado la nave de mi existencia ha sido un yo falsificado, no deja de tener lo suyo.

Pero, como todo en la vida, más vale tarde que nunca, y haber entendido las reglas del juego es un excelente primer paso para seguir avanzando. Ahora, con todo más claro, sigo batallando contra él, y, de vez en cuando, veo que voy cogiendo el timón de la nave. Otras veces, me sigo pillando en la sombra y con él tripulando a toda pastilla la embarcación.

Aun así, la clave es ir minando su confianza para que sea él quien, finalmente, pase al ostracismo; aunque, como el tío es duro de roer, mientras tanto, me conviene aprender a quererle pues, en el fondo, tanto él como yo somos parte de una misma esencia.

El ego según el eneagrama:

Ego = Personaje

Personaje = Eneatipo = Personalidad

Personalidad= Temperamento + Carácter .

YO= Esencia (YO real) + personalidad (YO falso)

…

“Dichos atisbos son el inicio de nuestra posible escapatoria, puesto que saber que estamos en una especie de prisión puede dar paso a la posibilidad de otra alternativa. El trabajo espiritual a lo largo del tiempo nos ha dicho que la vida es algo más de lo que creemos, que nos espera un mundo más allá del que está encerrado por nuestras restricciones internas. Las distintas tradiciones espirituales no solo han expresado la amplitud de nuestra cautividad y sus puntos de vista sobre las dimensiones de la realidad que hay más allá de las anteojeras del ego, sino que también nos han mostrado muchos modos de escapar.
La historia del herrero nos habla de uno de estos métodos para conseguir la libertad: comprender el diseño de lo que nos mantiene encerrados en nuestras celdas. Sin nada parecido a la alfombra de plegarias del herrero para mostrarnos el funcionamiento interno de nuestra realidad holográfica -la cerradura que nos mantiene cautivos- a menudo tenemos pocas posibilidades de escapar.

(…) Aunque son distinciones válidas y útiles desde una perspectiva psicológica, no debemos perder de vista el hecho de que el eneagrama de la personalidad describe el diseño de la estructura egoica. Las variaciones en los muros de la prisiones no las hacen menos reclusivas, y mi orientación apunta a ayudar a los lectores a ir más allá de estos obstáculos, en lugar de hacer a los lectores más complacientes en relación a su cautividad.”
Sandra Maitri

Autores del post: Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó (Haiki)

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