Aprendizajes de un proceso de quimio y cáncer. Reflexiones de Lorenzo

Recopilación de reflexiones durante el proceso de quimioterapia y cáncer de Lorenzo.

Todo lo que comparto en este post nace de mi experiencia personal. No hay dogmas ni fórmulas mágicas. Tampoco una ruta a seguir. A mí me ha ido bien por muchos motivos; pero, no existe una sola razón, ni siquiera mi determinación o mentalidad han sido lo más importante. Lo verdaderamente esencial es que cualquier proceso similar se detecte a tiempo y que el sistema disponga de recursos para actuar con la máxima diligencia. Cuando esto no ocurre —y, por desgracia, sucede con frecuencia—, ninguna actitud positiva puede compensarlo.

En mi caso, todo fue rápido y tuve la suerte de que médicos y enfermeras excelentes aparecieran en los momentos precisos. Esto, que debería ser la norma, no siempre lo es, y muchas personas no pueden contarlo. Tampoco quiero centrar mis reflexiones en el “por qué” de todo esto. Soy consciente de que puede haber una componente vital o emocional que influya en esta enfermedad o en cualquier otra; pero también percibo el riesgo de hacer sentir al paciente culpable de lo que le ocurre. Y la vida, en general, es mucho más compleja que eso. Llevaba una vida muy sana, y estaba lejos de haber “comprado boletos” para lo que me sucedió. Aun así, pasó. Y cuando pasa, es mejor no darle demasiadas vueltas. Hay un punto de injusticia… como en la vida misma, que no siempre es justa.

En definitiva, lo que leerás y escucharás en los textos y vídeos es mi vivencia. No pretendo inspirar a nadie, y mucho menos considerarme una persona valiente. Más bien, atravieso este proceso con todos los miedos del mundo. Si algo tengo a mi favor, como verás, es la constancia. Soy muy constante, y cuando algo siento que me hace bien, voy a muerte con ello.

Los ecos del proceso

Texto compartido 22 de  febrero 2026
Ya llevo casi un mes sin quimio y, en general, estoy bastante bien.
Tengo neuropatías, cansancio o se me cae el pelo; pero, de momento, nada grave.
Voy volviendo a la normalidad, poco a poco, y espero que conforme avance la primavera ir saliendo al mundo.
¡Ahí nos vemos!

.

GRACIAS

Texto compartido 04 de  febrero 2026

Después de un par de semanas desde el alta de mi proceso de cáncer y quimio, hoy, 4 de febrero, me encuentro con que HOY es el #DíaInternacionalContraElCáncer.

Curiosamente, hace meses me habían dicho que esta sería, más o menos, la fecha en la que terminaría con los hospitales. Por suerte, ha sido un poco antes, y no os imagináis lo que estoy disfrutando de saber que ya no hay más quimio.

Mi cuerpo ha aguantado bien toda la aventura, aunque últimamente las neuropatías (calambres en manos y pies) iban a más. Hay quien lo vive con mucho dolor; en mi caso es una molestia constante, pero llevadera.

Por lo demás, estoy con buena energía: cada vez puedo entrenar más y voy recuperando el pulso laboral.

Todo sin prisas, sin exigencias y con calma.

Así, en un día como hoy, no podía no compartir mi agradecimiento. ¿A quién? A mucha gente: desde los mensajes de ánimo por redes, hasta las personas cercanas que han estado pendientes de mis necesidades.

Y, por supuesto, al equipo médico. Ya os hablé del doctor que me operó; pero, hoy, quiero hacer una mención especial a las enfermeras que me han cuidado en esta travesía por el desierto.

Al despertar de la segunda operación, con tubos y cables por todas partes, una enfermera me trataba con un amor infinito. En medio de la morfina, yo pensaba que estaría haciendo alguna transferencia, y me cuidaba como si fuera su hijo. En cualquier caso, una maravilla.

Y en oncología, la última enfermera que me acompañó fue Yohana: otro ser de luz, con una sonrisa eterna que lo hacía todo más fácil.

Gracias a todas las personas que me habéis acompañado en estos más de nueve meses: la etapa más dura de mi vida y, seguramente, la que más me ha enseñado.

Sobre todo, a vivir con más presencia, que no es poco.

ENFERMERA - CANCER

Fin de la travesía por el desierto.

Texto compartido 26 de  enero 2026

Después de dos operaciones para extirpar el tumor maligno y casi seis meses de quimio, esta aventura llega a su fin. Hace unos años trabajé la frase “y esto también pasará”, y no terminaba de entenderla. ¿Pasará el qué?

Bueno… pues ya pasó. El TAC y el equipo médico dicen que estoy como una rosa y que ahora me toca salir al mundo.
Ahí voy, ahí vamos.

.

Cara a cara con la pérdida.

Texto compartido 20 de  enero 2026

El proceso de cáncer – quimio, me ha confrontado con la pérdida a varias escalas y de diferentes tipos.

Desde la escala más tocha que es poder perder la vida hasta cosas aparentemente pequeñas; pero que, en el día a día, también joden mucho.

Aun así, esta aventura de pérdidas, en mi caso, ha sido suavizada por otras ganancias de las que también he hablado por aquí.

Con todo ello, ya llego a la sesión 11 de quimio y la semana que viene entraré en la 12 y última. Puff… ¡!qué ganas tengo!!

.

De la mente a la emoción.

Conectar con lo que siento ha sido, para mí, uno de los grandes aprendizajes de este proceso de cáncer–quimio. Pero quizá lo más trascendental ha sido salir al mundo con mi verdad, sea la que sea. Sin trampa ni cartón. Sin esperar nada a cambio. Contar este pequeño —pero intenso— capítulo me ha ido liberando. Y, de formas muy sorpresivas, también ha servido para acompañar a personas que están viviendo algo parecido. Ahora que me acerco a la recta final, deseo no olvidar lo importante que sí he aprendido. Ahí voy, ahí vamos.

.

Lucha interna entre Pensamientos negativos y Pensamientos positivos

Texto compartido 21 de diciembre 2025

Pensamientos negativos (catastróficos) y Pensamientos positivos (y que sean realistas). !En esta pugna interna ando estos días!

 

.

La generosidad egoísta

Texto compartido 18 de diciembre 2025

Empecé a compartir mi proceso con vértigo… y con la esperanza de que pudiera ayudar a alguien. Hablo en primera persona y no pretendo dar lecciones. Al principio ese vértigo me acompañó en muchos vídeos. Pero algo dentro de mí insistía: mostrarse a pecho abierto —y a veces a barriga abierta— era buena idea. Con los meses he visto algo inesperado: quien más ha recibido de compartir he sido yo. Así que sí, también hay un punto egoísta en esto. No lo necesito, pero me hace bien. Me ordena. Me conecta. Y lo que hay cambia: a veces amor, a veces miedo, a veces frustración. Todo convive como puede, y yo voy haciendo lo mejor que sé… aunque “saber, saber”, no sé. En medio de estas montañas rusas, me llega cada vez más el calorcito de tanta gente pendiente de mi recuperación.He llegado bastante entero a la 9ª sesión de quimio. Ahora, recta final hasta la 12ª. Ahí voy. Ahí vamos.

.

La gratitud como bálsamo para el dolor.

Texto compartido 06 de diciembre 2025

.

 

El cuerpo tiene memoria.

Texto compartido 05 de diciembre 2025

Una cosa es lo que recordamos desde la cabeza y otra, a veces muy distinta, lo que recuerda el cuerpo. Más allá de ese “el cuerpo lleva la cuenta” a nivel vital, en el día a día también se nota.

Entro en mi 8º ciclo de quimio y, antes de empezar el tratamiento, mi cuerpo ya reacciona como si estuviera dentro: aparecen sabores y olores que “no existen”, pero yo los percibo igual.

Hoy toca navegar por aguas turbulentas, con la tristeza de telón de fondo. Ahí voy. Ahí vamos (siento a mucha gente cerca deseándome lo mejor).

.

Motivación en mi proceso oncológico y de quimio

Texto compartido 04 de diciembre 2025

Si esperamos a estar motivados para hacer lo que toca, a medio plazo lo normal es que nos vaya regular. Mejor poner la mente a nuestro favor y tener claro un “algo” que está por encima de nosotros y, desde ahí, hacer lo que toca cuando toca. Aunque eso no asegura que todo vaya a salir bien, conviene colocarnos en la vida desde el esfuerzo, la constancia y el trabajo personal.

Proust decía: “Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia”. La realidad es la misma, pero cuando tú cambias, miras distinto y aparecen nuevas posibilidades. Mucha gente sabe que puede, pero no actúa. Otras personas, a las que les dijeron que no podrían, han trabajado por dentro, han confiado y lo han logrado.

Saber no es lo mismo que creer. Todos sabemos que vamos a morir, pero casi nadie se lo cree de verdad. Quien lo siente de cerca, vive la vida de otra manera. El querer o anhelar, solo, no basta. Es una herramienta. La clave está en entusiasmo, pasión, esfuerzo, constancia y una cierta alegría. Y en algo esencial: el reconocimiento. Reconocer al otro y reconocer nuestros propios logros. No hay aprendizaje profundo sin un amor profundo. Y este amor también se entrena.

.

El vértigo de compartir un proceso de cáncer / quimio.

Texto compartido 13 de noviembre 2025

.

No somos capaces de todo; pero, sí de mucho más de lo que pensamos.

Texto compartido 08 de noviembre 2025

.

Y esto también pasará

Texto compartido 05 de noviembre 2025

“Y esto también pasará” es una especie de mantra que hemos entrenado más de una vez en los maravillosos retiros de Amar de @amar_lluisfuste. Como os voy contando, intento no poner drama a mi proceso de cáncer, operación y quimio. Aun así, también es importante no olvidar que, cada tanto, hay momentos muy jodidos.

Y aquí es donde viene la dificultad. Si al dolor o sufrimiento le añadimos una capa de preocupación extra, entramos en el peligroso mundo de regodearnos en ello. Es como si metiéramos más sufrimiento al sufrimiento y lo multiplicáramos. A su vez, conviene darle su espacio y ver con qué emociones nos conecta. En mi caso, más allá de cierta frustración, la emoción que aparece es la tristeza. Y cuando tengo la “suerte” de que llega con lágrimas, siento que algo de mí también sana por ahí.

En cualquier caso, todo esto es lo suficientemente complejo como para no dogmatizar y entender que es solo una parte de la experiencia de una personita que soy yo (lorenzo). La suerte que tengo es que casi todo lo desagradable se concentra en tres días y luego estoy once muy bien, hasta que llega el próximo ciclo. Ojalá pueda estar cada vez más fuerte y entero para que la quimio no me “termine pasando por encima” y, a la vez, estar preparado por si ocurre. Con lo que sea, ahí estaremos al pie del cañón. Porque… ¡esto también pasará!

Ver vídeo en youtube.

.

Mala suerte, buena suerte… ¿quién sabe?

Texto compartido 30 octubre 2025

La vida es demasiado compleja como para fiarnos de lo que parece genial o de lo que aparenta ser un desastre. Cuando empezamos a vivir con un poco de presencia, descubrimos que nada es tan simple: lo que hoy duele, mañana puede abrir una puerta; y aquello que parecía perfecto, a veces se desvanece. 

La existencia nos regala sorpresas envueltas en formas extrañas. 

A veces la buena suerte se disfraza de pérdida, y lo que parece un desierto es, en realidad, el inicio de un oasis. Se trata de confiar, de aceptar sin rendirse, de mirar más allá de las apariencias. Ahí vamos, paso a paso, aprendiendo a reconocer la belleza incluso cuando no se nota.

Reflexión en vídeo:

 

Te pasará por encima

Compartido 21 de octubre 2025

El proceso de quimio, hagas lo que hagas, te pasará por encima, me aseguró —con buena intención— uno de los oncólogos que me atendió.
Lo hizo mientras en mi primera sesión, me vio con 2 pesas que tenía al lado para entrenar.
Lo decía desde la experiencia de haber visto a cientos de pacientes sufrir en el proceso.
No le guardo rencor por aquella afirmación poco alentadora. En realidad, más allá de esto, me pareció un hombre sensible y atento.
Aun así, desde los lugares de autoridad se pueden causar heridas con mensajes que cierran puertas. Frases lapidarias que sepultan posibilidades
Tan dañinas me parecen esas sentencias como las visiones ingenuas del tipo “si lo sueñas, llegará”.
Yo llegué al diagnóstico del tumor en un estado físico bastante bueno. Para tener 52 años, conservaba bastante fuerza y mucha movilidad.
Además, contaba con mi mejor aliada: la constancia. Como dice Sergio Fernández, “A esto como mucho, me empatas”.
Tras superar con éxito la operación, me dediqué a investigar cómo la alimentación y el ejercicio podrían influir durante la quimio.
Pronto di con una referencia clara: Mario Redondo, especialista con más de diez años acompañando a pacientes.
Su mensaje era directo: si llegas fuerte, entrenas con criterio (y constancia) y comes suficiente proteína, las probabilidades de tolerar bien la quimio se multiplican.
Así que sí, puede que, en un futuro, aún me pase por encima —aunque lo dudo—.
Ya estoy en la mitad del camino.
Hay días difíciles, como hoy, mientras recibo el tratamiento y escribo estas líneas.
He dormido mal, me faltan ganas (a pesar de ello, no dejo de entrenar) y las neuropatías (calambres) aprietan; aun así, hoy no dejaré de hacer vida “Normal”.
Mañana, con suerte, estaré mejor. El resto de días hasta el próximo ciclo, seguramente, estaré casi como si nada.
Por eso, tan importante como conocer lo habitual es abrirse a nuevas posibilidades.
Quizás parezcan menos realistas; pero, también, son verdaderas.
Y esto que hoy me sostiene lo dejo por escrito para no olvidarlo: lo realmente imposible lo seguirá siendo; pero, casi siempre somos capaces de mucho más de lo que creemos.
A veces, solo necesitamos un buen referente que nos inspire a avanzar.
quimio - cancer - ejercicio - fuerza - lorenzo - ejercicio

Navegar el miedo.

Compartido 19 de octubre 2025
Del miedo al amor, o por lo menos a la amabilidad ;-)

Ver vídeo

Del por qué a mí al para qué a mí.

Compartido 11 de octubre 2025
Durante estos meses, entre la operación y el tratamiento de quimio, me he preguntado muchas veces por qué me pasó esto a mí. Al principio surge algo así como: “esto no es justo, llevo una vida saludable y hay gente que fuma, bebe y no se mueve, y no les viene esta mierda”. Ese rato de pataleo creo que es casi inevitable. Pero si te quedas mucho tiempo ahí, te pierdes parte del viaje.
Con el tiempo entendí que no se trata de lo que es justo, sino de lo que uno puede aprender de lo que vive. Lejos de romantizar el sufrimiento, y sabiendo que hay personas en situaciones mucho más duras, cambié la pregunta “¿por qué a mí?” por “¿para qué?”.
Esa nueva mirada me trajo cierta paz.
Comprendí que, si quería acompañar a otros en su dolor y sufrimiento –y eso me interesa especialmente–, lo que estaba viviendo podía ayudarme a hacerlo con más profundidad.
Aunque el proceso está siendo relativamente ligero, hubo un par de días en los que conocí el dolor más grande que jamás hubiera imaginado.
Y en el día a día, aun siendo llevadero, no deja de tener sus espinas. Cada jornada aparece alguna incomodidad; nada grave, pero constante.
A medida que entendía mejor el “para qué”, también fui recibiendo pistas del “por qué”. Y sí, aunque me cuidaba mucho y llevo años en esto del crecimiento personal, quizás –solo quizás– necesitaba algo que me ayudara a pasar al siguiente nivel.
Mirar cara a cara a la muerte, aunque sea por un instante, mueve algo profundo que te conecta con la vida con una fuerza inesperada.
Desde ese vértigo de lo efímero, me he abierto al amor de una forma mucho más contundente. Al final, no tenemos nada más importante que hacer que estar disponibles para dar y recibir amor. Lo demás, son juegos del ego.
quimio - cancer - ejercicio - fuerza - lorenzo - lectura amor

Creer para crear.

Compartido 10 de octubre 2025

No todo lo que creemos crearemos, ni mucho menos con tener buenos deseos, por arte de magia, se realizarán.
Pero, si no nos paramos a creer en algo, aunque sea complicado, seguro que no lo lograremos.
Así que, si somos medianamente realistas y ponemos el foco en creer para crear, la vida lo mismo nos lo facilita.

Ver vídeo

Cicatrices

Texto compartido 03 de octubre 2025

A principios de junio imaginaba un verano épico: muchos planes, todos bonitos.
Sin embargo, de un día para otro mi cuerpo comenzó a ponerse amarillo.
En mi optimismo incurable pensé que no era nada y que se pasaría pronto. Pero, tras unos días, fui a la doctora. Se abrió la posibilidad de que fueran piedras en los conductos. Eso ya me parecía bastante terrible; pero, a mediados de ese mes, cuando empezaba a asumir que podía ser cierto, la especialista de digestivo me dijo: “esto puede ser grave”.
Me hicieron varias pruebas y, poco después, entraba en la consulta de un cirujano frío y distante. El hombre me miró con mirada de hielo y me soltó, sin rodeos, que tenía un tumor maligno. Sin vaselina, me explicó la operación de Whipple.
En ese momento estaba en shock. Como en las películas, cuando el protagonista se queda ensimismado y solo ve moverse los labios de quien le habla. Algo así.
Aun así, entendí lo esencial: venían curvas. Me contó todo lo que tendrían que sacar de mi cuerpo. Entre ello, lo más delicado: medio páncreas.
En mi cabeza todo sonaba muy salvaje. Me parecía que estábamos en una carnicería.
No solo quitar, pensé: ¡luego hay que empalmar cosas y que funcionen!
Puff…
Entre sudores fríos, eché de menos un gesto más cálido; pero, a cambio, el hombre era claro y directo. Tenía una honestidad brutal, y pinta de tener el “culo pelado” en terrenos tan complicados.
El diálogo fue algo así:
—Lorenzo: Por lo que entiendo, esto es muy serio.
—Cirujano: Sí, es una de las operaciones más complejas de la cirugía oncológica.
—Lorenzo: ¿Y la has hecho alguna vez?
—Cirujano: Hago dos cada semana.
—Lorenzo: ¿Suelen ir bien?
—Cirujano: Sí, y en pacientes jóvenes mejor. (mi alma “piterpanesca” sonrió)
—Lorenzo: ¿Se te ha muerto alguien en alguna de estas?
—Cirujano: No. Y no vas a ser tú el primero. La operación es dura, pero si no hay complicaciones, te recuperarás bien.
—Lorenzo: ¿Y suele haberlas?
—Cirujano: Sí, a veces fiebre y un tiempo hasta volver a la normalidad.
A los pocos días ya estaba en quirófano, en manos de este hombre que carece del don de la empatía, pero es un cirujano nivel dios.
La operación fue un éxito. Al despertar de la anestesia, me dijo que si no había complicaciones en pocos días estaría en casa. Y, por suerte, así fue. Mucho antes de lo previsto, aunque con un par de días de dolor intenso, ya estaba en casita disfrutando de mi familia.
Desde entonces, hace poco más de tres meses, comenzó una lenta pero segura recuperación.
Me empapé de vídeos y estudios sobre cáncer-quimio y alimentación + ejercicio (sobre todo fuerza) y empecé a aplicar lo aprendido desde el minuto uno.
Pero eso, si os interesa, os lo cuento otro día.
Así que, como veis, yo tenía unos planes para el verano, pero los de arriba tenían otros.
Lo curioso es que, más allá de la recuperación, este verano fue mucho mejor de lo que jamás hubiera imaginado.
Quizás —sin querer romantizar el sufrimiento— me tocaba pasar por todo esto para saltar a una nueva pantalla del videojuego de la vida, con lecciones nuevas y valiosas.
Lecciones cargadas de amor que ahora me toca encarnar en el día a día.
Ahí vamos, y ahí voy.
 
Somos, en parte, lo que hacemos con nuestras cicatrices.
quimio - cancer - ejercicio - fuerza - lorenzo

Más sí y menos no

Texto compartido 27 de septiembre 2025

Poner foco en lo que SÍ, disciplina y abrirnos al buen amor.

Reflexión en vídeo

 

Disciplina

Texto compartido 24 de septiembre 2025

Como muchos ya sabéis, al principio del verano tuve una operación importante que salió muy bien. El cirujano es un crack y mi cuerpecito se recuperó mejor de lo esperado.
Aun así, hace un mes comencé un proceso de quimio (preventiva) que voy llevando lo mejor que puedo. De momento, los efectos secundarios son leves y es relativamente «fácil» de navegar; quizá más adelante vengan aguas más turbulentas (o quizá no).
Hago mi parte: procuro estar lo más centrado posible, solo hago cosas que me gustan mucho o que son verdaderamente necesarias. Digo casi siempre que NO, incluso a lo que se me ocurre a mí mismo; y lo poco o mucho que haga, lo hago con calma y placer. Pongo el foco en las relaciones y en el autocuidado. He estudiado qué comer y, sobre todo, qué tipo de ejercicio y movimiento son los más adecuados para mi situación actual.
La foto es de hoy: hecha mientras me ponen la tercera sesión de quimio. Mi plan no es quedarme quieto, sino —dentro de mis limitaciones— moverme todo lo que pueda. Entreno fuerza cada día, camino con mi perrita, juego con mis niños, hago muchos ejercicios de movilidad y, lo más importante, escucho mi cuerpo para que todo vaya lo mejor posible. De momento, estoy contento con el resultado.
Por suerte ,siento mucho amor a mi alrededor y, a la vez, veo que yo también puedo estar en sintonía amorosa. Más allá de todo, la vida va de esto: de dar y recibir amor. Amor con mayúsculas, lejos de la necesidad; el amor del bueno… el que sana y nos implica en nuestro propio trabajo personal.
Ahí vamos y ahí voy. Vamos porque no voy solo; y voy porque, al final, en algún lugar, no hay nadie más que yo navegando esta nave que llamamos vida.
quimio - cancer - ejercicio - fuerza - lorenzo

Abierto en canal

Texto compartido 7 septiembre 2025

Entre estas dos fotos* han pasado solo dos meses.
Un verano que ha sido de todo, menos previsible.
Julio empezó con una operación que me paró en seco. Una vez más, yo tenía mis planes… y la vida (Universo o Dios), mucho más sabia, tenía los suyos.
En este tiempo he aprendido mucho. Me he recuperado bien y, sobre todo, he recibido una cantidad de amor inmensa. Ojalá pueda conservar dentro gran parte de este cariño para ahora devolverlo al mundo.
Hoy siento que voy viento en popa y puedo saborear cada paso que doy. Aunque suene cursi, respirar se ha convertido en un placer inmenso. Vivo en un agradecimiento casi continuo y disfruto de mi familia como si no hubiera un mañana.
Porque sé que, en algún momento, efectivamente no lo habrá.
Mientras tanto, elijo ver la vida como lo que es: un auténtico milagro. El milagro de existir.
0 cancer - quimio - proceso - lorenzo
* Por cierto, respecto a la foto de abajo:
Con la vuelta al cole, tenemos un nuevo integrante en los entrenamientos que vengo haciendo desde hace un año con Alvar y Bruno !Mi padre!
De esta forma, 3 generaciones nos juntamos a entrenar y pasarlo bien. Desde Alvar con 8 añitos hasta su abuelo con más de 80!!
 

De la oscuridad a la luz

Texto compartido 12 de agosto 2025
Los últimos dos meses he estado algo desaparecido de las redes. Ya no me veis dando la chapa en vídeos y en Haiki hemos publicado menos. ¿La razón? Os la cuento en el vídeo. Ha sido una etapa compleja, dura y, a la vez, llena de amor. Cada vez percibo más la vida como una “fiesta” organizada por los de arriba. Nosotros hacemos planes creyéndonos los protagonistas, pero luego nos llegan escenas que jamás habríamos imaginado. Y es ahí, en cómo las vivimos, donde realmente somos protagonistas. No tanto en decidir la siguiente pantalla del videojuego, sino en aceptar lo que viene sin resignación. En mi caso, las últimas pantallas de este videojuego vital han sido tan inesperadas como retadoras. Confío en que alguien -que sabe más que yo- entendió que era justo lo que necesitaba para soltar un poco más mi aguerrido ego. Ojalá lo haya conseguido y que, tras este trepidante proceso, pueda encarar la vida con una actitud más amorosa y de verdadero servicio. ¡Ahí vamos!
En IG:
https://www.instagram.com/p/DNPu-C7Ih9G/

Entrevista a Lorenzo sobre su proceso.

 
 

Textos: Lorenzo Barnó

2025

Te gustará:

SESIONES de ACOMPAÑAMIENTO INDIVIDUAL

SESIONES de ACOMPAÑAMIENTO INDIVIDUAL

Deja un comentario

Scroll al inicio