Recuerda que para hacer esta actividad y las que vienen, necesitas mucha tranquilidad.
Búscate horario y espacio de calma para hacerlas.
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Con la actividad de hoy, vamos a ir entrando en calor con nuestras fortalezas y zonas sombrías. Te animamos a dedicarte un rato para, más allá de los eneatipos, escribas lo que piensas que son tus principales fortalezas y también la que consideras que es tu zona sombría o debilidades.
Con que elijas tres de cada, será suficiente. Lo importante es que las veas claras y si puedes ver cómo se suelen colar en tu día a día, mejor que mejor. Si te sientes que eres, por ejemplo, demasiado pesimista, ver ejemplos concretos en los que lo sientas con claridad.
Recuerda que muchas veces las fortalezas lo son, hasta que !por exceso dejan de serlo!! En el ejemplo de la perfección se ve muy claro. Una cierta tendencia a hacer las cosas bien está genial; pero, a partir de un punto, se convierte en una tremenda debilidad. Si te apetece saber más sobre fortalezas personales, te animamos a echar un ojo al gran Martin Seligman. Sus libros son geniales; pero, de momento, con este post te puede bastar (ver aquí).
Intenta concretar en la medida de lo posible.
Y si te apetece compartir el ejercicio en un comentario del grupo de facebook, estará genial.
«Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Persona, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada “ser humano”, de la cual tú formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.» Extracto de AMAR A UN SER HUMANO, por Humberto Maturana