Grupo de encuentros de Escucha activa (ONLINE)

Aprender a bajar el ritmo, conectar con el cuerpo, estar con presencia en el presente, nos ayudará a escuchar al otro de un manera mucho más humana.
Si, además, somos capaces de aprender a escuchar con la máxima empatía, conseguiremos que el otro se sienta visto y, desde ahí, podamos establecer vínculos más honestos. Pero, todo esto requiere un cierto esfuerzo y un espacio de seguridad para practicar. Aprender a escuchar desde el corazón, en general, requiere entrenamiento.
Así que, si te suena bien lo que te contamos, este grupo de tan solo 20 personas como máximo es para ti.