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Las FIJACIONES de los eneatipos en el ENEAGRAMA de la personalidad.

Como bien sabemos, las pasiones tienen que ver con la emoción, mientras que las FIJACIONES, nos remiten a los estilos cognitivos de cada eneatipo. Desde ahí, llegamos a sus falsas creencias o, en palabras de Claudio Naranjo, a sus ideas locas.

Distinguir las fijaciones principales de cada eneatipo es clave para entender este maravilloso mapa que es el eneagrama.

¿Nos acompañas?

Como bien sabemos, nuestro carácter se construye en función de una pasión principal que nos separa de nuestra parte más esencial. En algunos casos es el miedo, en otros la ira, cada personaje tiene su pasión predilecta.

La pasión tiene que ver con una falta de moderación respecto a una  emoción. Por otro lado, más allá de ello, cada personalidad tiende a tener unas carencias cognitivas concretas. NO todos tenemos las mismas creencias, o mejor dicho, falsas creencias. Las fijaciones tienen que ver con nuestra parte más mental y, por ello, herramientas como la PNL o la comunicación no violenta nos pueden venir tan bien.  Es complicado salir de nuestra zona de neurosis, sino comenzamos a hablarnos diferente. Nos hablamos según sean, en palabras naranjianas, nuestras ideas locas.

Por ello, conviene pillarnos en nuestros propios látigos verbales y comenzar a tratarnos con más cariño y amabilidad. Cada vez que nos salga un «mira que eres tonta, siempre igual», toca respirar y registrar ese momento para darle la vuelta a la frase y contarnos algo tipo: «esta vez no ha ido bien, pero seguro que aprendo algo para la siguiente oportunidad». Y así con cada una de las ideas locas. Estamos plagados de introyectos y, como vamos a ver, casi todos nos hemos tragado a papá o a mamá y en muchos casos !a los dos!

1 Distorsiones perceptivas

Una vez que entendemos cómo nuestras pasiones nos ayudaron a crear el personaje, ahora veremos cómo la carga cognitiva también influye en cada eneatipo para crear diferentes estrategias intelectuales que llamaremos fijaciones. Cada fijación va asociada a una pasión.

En palabras de Claudio Naranjo: “Podríamos decir que cada estilo cognitivo se ha formado a partir de las características ya descritas en el eneagrama de rasgos principales o fijaciones, pero existe una serie de supuestos en el campo de este estilo cognitivo, cada una de los cuales es, a su vez, algo que damos por sentado y que produce distorsiones perceptivas y falsos juicios a lo largo de la vida ordinaria, como sugirió Beck con el concepto de pensamientos automáticos.”

En un principio, seguramente, tuvo más peso la pasión y la fijación vino después; pero, ya de adultos, muchas veces quien lleva la voz cantante es la fijación y la pasión puede quedar relegada a un segundo plano.

Oscar Ichazo hablaba de las fijaciones como “estado ilusorio del ego”.

Siguiendo con Claudio Naranjo:

“(…) Se produce un énfasis ligeramente distinto si elegimos los nombres de las fijaciones en función de la identificación que propuso Ichazo entre éstas y la «característica principal» de cada tipo de personalidad. Las palabras que empleo en el Eneagrama de las pasiones se ajustan a ambas definiciones de «fijación»: son apropiadas para designar el rasgo más destacado de la estructura de carácter correspondiente y pueden considerarse inseparables de su funcionamiento cognitivo. Por lo tanto, el engaño (más apropiado que «falsedad» en este contexto) implica tanto autoengaño como un fingimiento ante los otros, y una confusión cognitiva entre la realidad y lo que se toma como verdadero.  (…) En el eneatipo VII existe demasiado sentimiento de estar bien y sentir que los otros también están bien. Su talante optimista es comparable al talante pesimista del eneatipo IV. Nada queda totalmente prohibido para el autoindulgente, pues existe un sentimiento de que la autoridad es mala y de que quien es listo hace lo que quiere. Hay, también, un sentimiento de tener derechos por lo talentoso que es y una profunda convicción de que lo mejor para tener éxito es el encanto personal”.

Son ideas básicas que se constituyeron en la infancia bajo la presión de la pasión. Estas fijaciones van de la mano de “ideas locas” que desde edades tempranas cada eneatipo toma como verdad.

Como vemos, ahora ya no estamos hablando de la ira, el miedo o la alegría. Nos referimos a planteamientos de corte más mental, como la tendencia al perfeccionismo, la desconfianza o evitar los conflictos a toda costa.

Desde las fijaciones, cada eneatipo explica con cierta lógica sus pasiones y, por lo tanto, termina fijándolas como buque insignia de cada carácter. Por eso a esta parte de la personalidad le llamamos fijaciones.

Las pasiones y fijaciones funcionan de forma parecida al deseo  y apego  en el budismo. Si te propones eliminarnos, seguramente fracasarás. Sin embargo, estos apegos y deseos se pueden transformar y, desde ahí, en el mejor de los casos, nos podemos poner en actitud compasiva, deseando y procurando el bien para los demás (iluminación).

Como bien apunta el terapeuta Gerard Castelló “(…) En cada persona, se expresará su fijación de distintas y rocambolescas formas y cada uno debe aprender a pillarse zambulléndose en esa fijación. En nuestra infancia esa herramienta nos “salvó” y consiguió hacer que superáramos la frustración y evolucionáramos hacia una forma, una autonomía, un ser que piensa, razona y ejecuta a partir de “su” interpretación. La mayoría de las veces, en nuestra infancia, esa decisión no sólo era acertada sino efectiva, permitía proteger al Yo anteponiendo una máscara llevada hacia una fijación que le separaba del entorno y le propulsaba a una “vida interna”, protegida… Y al final olvidada.

Pero ahora, en la etapa adulta, esa herramienta ya no es tan útil, ya no hay un papá y una mamá con los que “negociar”. Ahora hay un papá y una mamá proyectados en el mundo como forma de seguir necesitando esa fijación. Encontramos un sin número de situaciones donde la fijación no sólo nos es útil, sino que la buscamos desesperadamente para “ir a casa”. Reproducimos nuestro pasado en el presente y seguimos necesitando de la fijación para que nos guíe, apoye, proteja, o cuide en ese mundo imaginario que, cual Matrix, nos mantiene prisioneros de nuestras fijaciones”.

Y en este Matrix que vivimos, como vamos viendo, nuestro personaje es quien suele comandar nuestra vidas; pero nunca es tarde para analizarlo y quitarle poder. Por esto es un buen plan entender cómo funcionan estas fijaciones en cada eneatipo y ver qué poder tienen a día de hoy en nuestras vidas.

“Las ideas preconcebidas son nuestro mayor enemigo. Hacen que dejemos de ver lo que, en condiciones normales, deberíamos ver sin ningún problema».
Keigo Higashino

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2 Las fijaciones en cada eneatipo 

Estas fijaciones no son emociones y tampoco son, como veremos más adelante, mecanismos de defensa. Son ideas. Aunque no es el momento de profundizar tanto, veremos que aunque cada eneatipo tiene su idea loca o fijación, cada subtipo de cada eneatipo tiene sus particularidades.

Por ejemplo, aunque la fijación del eneatipo dos es la falsa generosidad, el dos conservación tendrá la fijación específica del privilegio. Ellos piensan que son especiales y que el mundo les debe tratar como tales. Es un orgullo desmedido que, además, se muestra camuflado bajo un halo infantil que lo dulcifica. Desde aquí entran en juego otros mecanismos como la seducción o la manipulación.

Las fijaciones son algo similar a fallos del sistema que en su día dimos por buenos y que hoy hay que volver a revisar. Eso sí, desde fuera, a veces, no son tan evidentes; por lo tanto, hemos de revisar el “código” con que fueron creados para poder desactivarlo y cambiarlo por mensajes más reales (o por lo menos que distorsionen menos la realidad).

De esta forma, aunque varía en función de los autores, la fijaciones de cada eneatipo vendrían a ser estas:

TRIADA SENTIMENTAL

Eneatipo 2 _ Seducción.

El dos NO es el ayudador que nos cuentan desde otras visiones del eneagrama. El Dos está apasionado por su orgullo y lo fija en su carácter mediante la falsa generosidad. Es decir, dan, pero, inconscientemente, esperan algo a cambio. Por lo tanto, no son altruistas ni genuinamente generosos. Para conseguir lo que quieren usarán la seducción y la manipulación.

Desde ahí, se olvidan de lo que necesitan (les cuesta pedir directamente) y se la pasan adivinando lo que necesita el otro para generar, desde su ominipotencia, deudas constantes. Si, finalmente, el otro olvida el  sutil compromiso adquirido, el dos entrará en frustración y enfado.

Esconden su bajo concepto de sí mismos, mediante una imagen autoinflada y la sensación de que el mundo los tiene que amar.

falsa generosidad / seducción / ominipotencia

Eneatipo 3_ Autoengaño 

El eneatipo tres, aunque es de la triada de la emoción, tendrá fijaciones tan potentes o más que el resto de los eneatipos. Su pasión es la vanidad, su fijación es el autoengaño.

El tres arma su necesidad de reconocimiento desde la búsqueda del logro y el aplauso. En la variante social tiene tendencia a sacar pecho, pero en el instinto conservación buscará un prudente segundo plano. Eso sí, que no esté en la primera fila, no significa que no quiera la palmadita en la espalda y hará todo lo que tenga que hacer para conseguirlo. Los sociales suelen ser más arriesgados y los conservación buscan la seguridad.

La idea cognitiva va ligada a la falsedad que, como vemos, está lejos de ser una emoción en sí misma. Su creencia consiste en que han de lograr mucho para que el otro les reconozca. Necesita, de una forma u otra (sobre todo si es un tres social), que el prestigio esté presente en su vida. Como idea loca tendrá: “si no tengo reconocimiento, me muero”. Y esta búsqueda del aplauso constante será su mantra a seguir. Por todo ello, el tres vive en el mundo de la imagen y la apariencia intentando tapar el vacío interior.

En palabras de Jordi Pons: «Quieren ser aprobados, tener la atención, ser admirados, distinguirse e impresionar a los demás».

Pueden ser verdaderos camaleones. Desde ahí, se esforzarán en dar al otro lo que piensan que necesita y, así, ese otro mirará siempre con buenos ojos a nuestros cumplidores treses.

Eneatipo 4 _ victimismo

Los cuatros no son únicamente seres especiales y creativos. Esto lo puede ser también un siete u otro eneatipo. El cuatro vive apasionado por la envidia y fija us pasión mediante la falsa carencia. Sufre y se queja. Todo lo que le llega le parece poco. A veces, es cierto que recibe memos; pero, en otras ocasiones sí que se le da, pero siempre ve el vaso medio vacío.

El cuatro, aunque puede ser muy bueno aprendiendo, en demasiadas ocasiones, la montaña rusa emocional en la que vive le nubla la capacidad de razonar.

El cuatro está en la victimización y, desde ahí, se compara por debajo y emprende el camino de la búsqueda de compensación. Rezuma tristeza y melancolía.

Está en la polaridad del dos y se regodea en la insatisfacción constante.

TRIADA MENTAL

Eneatipo 5 _ Mezquindad.

El cinco lleva la pasión de la avaricia a la fijación en el propio aislamiento.  Tiene un exceso de autonomía que suele ir de la mano de una obsesión por aprender. Acumular conocimiento sería otras de sus fijaciones.  En un estado de neurosis medio, tienen la sensación de que el otro no merece ni siquiera escuchar todo lo que él ha ido aprendiendo con tanto esmero. 

Así, levanta muros y termina a su bola con poco contacto con el mundo. Son introvertidos y fríos.

Les cuesta confiar en la gente y tienen miedo de ser invadido. Su sensación interna, a pesar de toda información acumulada, curiosamente, es de escasez y vacío. Claudio Naranjo hablaba de que el cuatro está en la carencia húmeda y el cinco en la carencia seca.

Eneatipo 6 _ Acusación 

El seis está apasionado por el miedo y la angustia vital y lo fija en el carácter mediante la duda.  Viven en la incertidumbre buscando desesperadamente certezas. 

Les gusta la jerarquía y buscan ser un buen segundo. Se orientan hacía el deber y hacer lo correcto. Son bastante eficientes y responsables.

Pueden ser leales, pero no es este el rasgo principal de su forma de ser que en muchas visión del eneagrama se les otorga.

Son gente insegura que vende seguridad. Para llegar a esto han dudado mucho y se plantean miles de opciones, siendo especialistas en pensar escenarios catastróficos.

Su vulnerabilidad es tal que, contraintuitivamente, pueden resultar muy contrafóbicos (sobre todo en el subtipo sexual).

Eneatipo 7_ Autoindulgencia 

El siete, veremos que tiene como pasión la gula, pero asociada a ella la fijación de la autoindulgencia. Es decir, el goloso va a tope de experiencias y siempre está planificando cosas nuevas y emocionantes para hacer. Pero, en su cabeza, todo está permitido. Es decir, haga lo que haga, estará bien. Su autoindulgencia le lleva a evitar sistemáticamente la culpa y, por lo tanto, no mirar la realidad tal como es. Además, si algo no es agradable en su cabeza se transforma para que no le lleve a contactar con emociones como la tristeza. Según su idea loca,  siente que ha de estar siempre en la alegría; si no es así, algo está haciendo mal. Pero, como bien sabemos, negar las emociones consideradas por algunos como “negativas”, a la larga, no traerá nada bueno. Tan sólo más dolor, pues aunque conscientemente neguemos esta parte de la realidad, inconscientemente, todo va quedando grabado. Claudio Naranjo también habla para los sietes de fijación de la “fraudulencia”; es decir, confunde fantasía con realidad. Desde ahí, siempre está en constante búsqueda de actividades futuras. La posibilidad de hacer entusiasma al siete tanto como el hacer (o más). Por ello, aunque no han acabado lo que estaban haciendo, en su cabeza ya están en otra cosa todavía más divertida y emocionante.

TRIADA VISCERAL

Eneatipo 8 _ Venganza 

 El ocho vive apasionado por el exceso y la lujuría y lo fija en sus carácter mediante la venganza. No muestra vulnerabilidad y es capaz de actuar tan contundentemente como haga falta.

Les mueve una vengatividad justiciera.

Les hace sentido, ideas locas como esta: “Para que me respeten, me tienen que tener miedo”.

Con ello, los ochos pensarán que la única forma de ocupar su lugar en el mundo es siendo poderosos. 

En palabras de Claudio Naranjo, son antisociales jugando a ser sociales; por lo tanto, el ocho no es el siempre líder que nos muestran otras visiones del eneagrama. Obviamente, puede liderar, un liderazgo de ordeno y mando, pero este rasgo no es tan neurálgico como otros.

Eso sí, necesitan el control. Si para tenerlo han de mostrarse excesivamente fuertes, lo harán. Harán lo que sea, para conseguir lo que desean (incluso pasar por encima del otro).

Eneatipo 9 _ Confluencia

Los nueve viven apasionados por la pereza de sí mismos. Este auto-olvido les lleva a fijaciones como la confluencia. Se olvidan de sí y se pierden en el otro. No reconocen sus necesidades y mucho menos sus dones.

La búsqueda de paz NO es una fortaleza del nueve. El exceso de búsqueda de calma les lleva a evitar el conflicto y no mostrarse al mundo con asertividad. Les falta creerse que tienen derecho a un lugar en el mundo. Desde ahí, tienen una curiosa habilidad a pasar desapercibidos.

Así, pecan de buenísimo y no saben decir no. Mientras el dos puede con todo, el nueve soporta todo. No sabe poner límites y se entrega al masoquismo. Son gente entrenada en el aguante y les cuesta mucho expresar su rabia (hasta que explotan y la lían parda).

Su tendencia al olvido de sí, les lleva a narcotizarse y caer en serias adicciones y problemas con la comida y la bebida.

No es que no hagan, hacen y mucho; pero, suele ser un hacer robotizado.

Eneatipo 1 _ Perfección

Los unos se apasionan por la ira (expresada o no) y fijan su caracter en la necesidad de control, perfección y razón. todo es blanco o negro y no dan lugar a los grises.

El eneatipo uno desde la fijación, veremos como la pasión de la ira, le lleva a querer un mundo perfecto. Para ellos el deber está por encima del placer. Es una idea que dan por buena y, por lo tanto, tienen claro que han de controlar los impulsos naturales. Eso no es una emoción es una distorsión cognitiva de la realidad y, por ello, fijación. El uno no anhela una perfección según criterios universales; la busca según su propia manera de ver el mundo. En función de cómo él piensa que deben ser las cosas. Él ve un caos que otros no ven y, por lo tanto, quiere que todo se ordene según sus criterios. El uno tiene necesidad de controlar la situación y el entorno. Su idea loca será: “si yo no actúo para que todo esté perfecto, el resto del mundo no sabrá hacerlo”. Como vemos, aunque la pasión del uno es la ira, en esta afirmación hay un gran carga de soberbia.

El uno vive en una rigidez obsesiva excesiva. 

Llegado este punto conviene recordar que, aunque seamos muy naranjianos, es necesario hacer justicia con Ichazo y recordar que, antes de instruir a Claudio Naranjo, él proponía como  fijaciones y  trampas del EGO:

E2_ Halago (Ego-Hal) / Libertad.

E3_ Vanidad (Ego-Va) /Eficacia.

E4_ Melancolía (Ego-Melan) / Autenticidad.

E5_ Mezquindad (Ego-Mez) / Observación.

E6_ Cobardía (Ego-Cob) / Seguridad.

E7_ Planificación (Ego-Plan) / Idealismo.

E8_ Venganza (Ego-Ven) / justicia.

E9_ Indolencia (Ego-In) / búsqueda.

E1_ Resentimiento (Ego-Resent) / Perfección.

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Como podemos ver, este legado inicial no coincide exactamente con las pasiones y fijaciones y virtudes que Claudio Naranjo concretaría a partir de 1970.

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3 Algunas Ideas locas de los eneatipos.

Las fijaciones, en muchos casos, no dejan de ser pensamientos que nos acompañan desde hace muchos años. En general, no somos conscientes de la cantidad de pensamientos que tenemos a lo largo del día y, por desgracia, la gran mayoría no son precisamente positivos. Además, hay emociones que desencadenan un torrente de pensamientos muy pesados. Un ejemplo sería la culpa que si bien es una emoción en sí misma, también tiene mucho que ver, como dice Jorge Bucay, con lo aprendido en nuestra historia vital; es decir, no es una emoción natural como el miedo o la alegría. Esta culpa opera de manera muy diferente en cada eneatipo. Desde los auto-indulgentes golosos, pasando por los «paranoicos» seises hasta llegar a los más auto-culposos unos.

Extracto de post redactado por Ascensión Belart:

Eneatipo 2 _ Seducción.

No puedo soportar el dolor así que lo evito cueste lo que cueste.

No necesito del otro, son los demás los que necesitan de mí.

Seduzco, luego existo.

Eneatipo 3_ Autoengaño 

No me quieren por lo que soy sino por lo que hago, por eso me esfuerzo por hacer muchas cosas y hacerlas bien.

Mi valor depende del reconocimiento de los demás.

Si no me ven, no existo. Solo si tengo éxito y prestigio seré feliz.

Eneatipo 4 _ victimismo

Es mejor quejarse que pedir.

Los otros valen más que yo y hacen mejor las cosas por eso no merezco ser feliz ni que me amen.

El mundo es un valle de lágrimas

Eneatipo 5 _ Mezquindad.

La soledad es mi refugio.

Si doy me quedo vacío, si me muestro me van a dañar, si confío el otro me va a traicionar.

El conocimiento es mi seguridad.

Eneatipo 6 _ Acusación 

El mundo es un lugar peligroso, tengo que protegerme de él.

Es mejor no tomar decisiones para no correr el riesgo de equivocarme. Tengo que ser responsable y aceptar las normas del grupo para ser aceptado.

Eneatipo 7_ Autoindulgencia 

Soy feliz cuando hago lo que quiero, no me comprometo y tengo muchos planes.

Hay que ver el lado positivo de la vida, además los demás me quieren cuando les divierto.

El sufrimiento es inútil, es mejor disfrutar, reír y huir de los conflictos.

Eneatipo 8 _ Venganza 

El mundo es una jungla donde solo sobreviven los fuertes.

Es mejor no confiar en nadie para no sufrir decepciones.

Las reglas están para romperlas, si quiero algo voy a por ello.

Eneatipo 9 _ Confluencia

Para que me quieran tengo que ser complaciente y sacrificarme por los demás, por eso nunca digo que no.

Las necesidades y deseos del otro son más importantes que los míos.

Me mantengo activo para no sentir.

Eneatipo 1 _ Perfección

Solo si soy perfecto soy digno de amor.

El deber es más importante que el placer.

Es necesario sacrificarse para hacer las cosas bien.

Extracto (PUNTO 3) de post redactado por Ascensión Belart. Post completo en Las ideas locas (ver aquí).

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